NEOLIBERALISMO MATA ATLETAS ARGENTINOS

La baja en el rendimiento de nuestros atletas en los Juegos Olímpicos de Tokio es la metáfora perfecta de las consecuencias de los gobiernos que desprecian lo popular y la igualdad de oportunidades.

LA BAJA EN EL RENDIMIENTO DEPORTIVO ES OTRA DE LAS CONSECUENCIAS DE LAS POLÍTICAS DEPREDATORIAS DEL NEOLIBERALISMO

LOS ATLETAS NO TIENEN LA CULPA

La baja en el rendimiento de nuestros atletas en los Juegos Olímpicos de Tokio es la metáfora perfecta de las consecuencias de los gobiernos que desprecian lo popular y la igualdad de oportunidades.

Llámense de derecha, liberales, conservadores, gorilas o neoliberales, todos, absolutamente todos detestan que el Estado pueda ensanchar, utilizando las políticas públicas como herramienta, la base deportiva y en consecuencia, la incorporación de las clases más vulnerables al deporte de alto rendimiento.

Desde 1947 los sectores de derecha  aborrecían que Perón hubiera puesto en un plano de igualdad el deporte de las élites dominantes con un grupo social que siempre consideraron inferior, pues esta actitud era nada menos que el símbolo de ascenso social de la clase trabajadora.

Fue durante su gestión que el deporte dejó de ser una actividad reservada solo para limitadas iniciativas privadas y alcanzó una dimensión comunitaria, acorde con el plan estratégico de la revolución justicialista.

Tal es así que en los Juegos Olímpicos de Londres de 1948, Delfo Cabrera en carrera de larga distancia y Pascual Pérez y Rafael Iglesias en boxeo consiguieron tres medallas de oro para la Argentina.

Asimismo, en los juegos olímpicos de Helsinki de 1952, la dupla de remo sin timonel Capozzo- Guerrero  obtuvo la última medalla de oro albiceleste en el siglo XX.

Recién en el 2004, durante el gobierno nacional y popular de Néstor Kirchner, se ganan dos medallas de oro nuevamente. El momento bisagra se dio en Atenas 2004, con la épica actuación de la Generación Dorada (seleccionado de básquet) y el afianzamiento del equipo de fútbol dirigido por Marcelo Bielsa. Con dos medallas de oro -que, curiosamente, se lograron el mismo día-, la Argentina contaba con 52 años de carencia del máximo galardón.

PERÍODO DE RECUPERACIÓN

Por supuesto, nuevamente, durante el gobierno de Cristina, los atletas vuelven a lucirse. En ciclismo Juan Curuchet y Walter Pérez (prueba americana) en Beijing 2008 obtienen la medalla dorada y en Rio de Janeiro 2016 Paula Pareto en judo y Santiago Lange y Cecilia Carranza Saroli la obtienen en vela. Como colofón, la selección masculina de hockey sobre césped obtiene la tercera medalla de oro.

Esto “no fue magia”, sino una política iniciada por Perón y replicada por Néstor Kirchner desde el primer momento de asumir, ya que quedó demostrado en Atenas 2004 que la mejora en el presupuesto destinado a deporte tuvo su correlato en los logros de los deportistas.

Con Cristina se logra elevar al deporte de alto rendimiento a política de estado, para lo cual se consigue la financiación del mismo a través de una ley (el 1 por ciento del abono de los celulares) y la creación del ENAR (Ente Nacional de Alto Rendimiento). No sólo tendrá más financiamiento, sino que al ser un ente por afuera del estado, permitirá una verdadera redistribución y asignación de los  recursos.

Inscriptas en el marco de una participación democrática ampliada, las políticas deportivas implementadas por el kirchnerismo estimularon la participación deportiva comunitaria y así se notó en el gran avance de los atletas argentinos, recogiendo nuevamente medallas doradas vedadas desde que la revolución fusiladora derrocara a Perón.

Esto dejó en evidencia no sólo la debilidad económica a la que nos someten los gobiernos de la derecha liberal, sino también la decadencia física y moral en la que quedan las competencias deportivas.

MACRI LO HIZO

Como siempre, los gobiernos neoliberales, priorizando los negocios a todo, a partir de Macri, el deporte de base empieza a sentir los tarifazos y eso hace que los clubes de barrio, donde se inician las carreras deportivas, tengan que cerrar. Ya no habrá dinero ni subsidios para pagar la luz, el gas, ni los impuestos municipales.

También redujo abruptamente los fondos destinados a la preparación de atletas de alto rendimiento la desjerarquización de la secretaría de deportes al bajarla a la categoría de agencia.

Pero lo peor de todo fue el intento de vender el predio del Centro  de Alto Rendimiento Deportivo ubicado en Nuñez para un emprendimiento inmobiliario en el cual se construirían torres.

Afortunadamente el gobierno de Juntos por el Cambio perdió las elecciones, pues tenían intenciones de tirar abajo las pistas de atletismo, los gimnasios, las piletas olímpicas y hasta la escuela donde funciona el profesorado de educación física.

CONSECUENCIAS Y NUEVAS OPORTUNIDADES

Típicamente haciendo uso de su forma de gobernar en base a la extorsión, Macri lo que hizo fue desfinanciar al ENAR retirándole por decreto el subsidio obtenido por el 1 por ciento de los celulares y se lo quedó para utilizarlo en su propia campaña.

Cuando gana el Frente de Todos, vuelve el proyecto al senado para que vuelva la financiación, pero llega la pandemia y al haber otras prioridades, el proyecto queda cajoneado.

Las consecuencias de la desfinanciación están a la vista y las veremos aún en los próximos juegos, ya que un deportista olímpico lleva años en formarse, y tiene que tener en su haber varias competencias internacionales.

Después del golpe del 55 se les prohibió a muchos deportistas entrenar por haber triunfado durante el gobierno de Perón y el Deporte de Alto Rendimiento ya nunca más volvió a ser el mismo, hasta que en el siglo XXI regresó de la mano del peronismo.

Será durante su mandato la oportunidad de darles a nuestros jóvenes la esperanza  de volver a creer en la Argentina y de transmitirle la certeza de que “el deporte ayudará a la elevación del bienestar y de la cultura general del pueblo, al desarrollo de sus sentimientos de patriotismo y a la solidaridad social”.

Alejandro Lamaisón

3 pensamientos sobre “NEOLIBERALISMO MATA ATLETAS ARGENTINOS

  1. Hola.
    Algunos puntos a resaltar.
    Primer punto:
    _El término «neoliberal» no existe. Los liberales (reales) rechazan profundamente este término, ya que no hay vieja o nueva libertad, hay o no hay. En la reunión «Coloquio Walter Lippmann» del verano de 1938 en París, Mises, Hayek, Aaron, entre otros liberales. Con el propósito de encontrar una vía entre los colectivismos fascista y comunista y el liberalismo, el sociólogo y economista Alexander Rüstow propuso adoptar el neologismo “neoliberalismo”.
    Inmediatamente se rechazó este término. Acaso conoce a algún liberal que se autodenomine «neoliberal»? Aquel que usa este término, por lo general muestra los dientes en contra de la libertad.
    Segundo punto:
    _En cuanto a los atletas olímpicos si bien los datos son verídicos, también es cierto que en el gobierno actual de Alberto Fernández no se apoyó en ningún caso a los deportistas olímpicos, teniendo que estos mismos entrenar de forma particular en condiciones no aptas para sus respectivas disciplinas.
    Tercer punto:
    _Según la Fundación Heritage «The Heritage Foundation» aquellos países con mayor índice de libertad económica demuestran ser de 8 a 11 veces más ricos que aquellos con tendencias de izquierda. Por ejemplo, Argentina desde 1934 comenzó a adoptar ideas socialistas bajando del ránking N°1 en índices de libertad económica, por ende el país más rico del mundo, bajando al puesto N°148 en 2021. Es decir que Namibia (puesto N°83) un país que ha estado en constantes guerras civiles en la antigüedad y en la actualidad mantienen relaciones complicadas con sus vecinos y ciudadanos es más rico que Argentina.
    Creo que debería revisar sus fuentes.
    Saludos.

    1. Respecto a su primer punto, el término «neo» lo utilizo para diferenciar el verdadero liberalismo de Adam Smith (del que Ud. y yo seguro estaremos de acuerdo) de la inhumana teoría de Milton Friedman abrazada por Ronald Reagan y Margaret Tatcher y experimentada por primera vez en el Chile de Pinochet.
      El segundo punto es muy subjetivo ya que por culpa de las dos pandemias (macrista y Covid) Alberto Fernández debe reconstruir una «tierra arrasada» con prioridades entendibles. Quizá el deporte no sea en este momento una cuestión de Estado y sí la vacunación, pero podría serlo si hubiese existido la normalidad prepandémica.
      El tercer punto es discutible haciendo un ejercicio contrafáctico: Imagine si luego de la revolución cubana EEUU no hubiese realizado el bloqueo inhumano al que se sometió a un país por el hecho de querer ser libre. Imagine que EEUU no hubiese apoyado todos los golpes duros y blandos de una américa latina que marchaba hacia la izquierda.
      Además, que un país sea rico no implica que haya una distribución de la riqueza. Chile es el país con mayor libertad económica del cono sur y con mayor desigualdad. En EEUU 1 de cada 7 personas son pobres y Nueva York es la 9ª ciudad más desigual del planeta.

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