DEL COACHING ONTOLÓGICO A LA “GENERACIÓN ZOE”

El peligro de caer en las redes de los coaching ontológicos existe desde siempre. Estas organizaciones orientadas tanto al culto cómo al ámbito económico- financiero (generalmente aplicando el esquema Ponzi) utilizan diferentes camuflajes para captar a través de la coerción psicológica a víctimas en estado de vulnerabilidad.

BUSCAR SOLUCIONES RÁPIDAS A PROBLEMAS DE ÍNDOLE PSICOLÓGICA, ECONÓMICA O ESPIRITUAL SUELE SER FATAL SI SE CAE EN MANOS DE UN COACHING ONTOLÓGICO

UN COACHING PARA SER FELIZ

El peligro de caer en las redes de los coaching ontológicos existe desde siempre.

Estas organizaciones orientadas tanto al culto cómo al ámbito económico- financiero (generalmente aplicando el esquema Ponzi) utilizan diferentes camuflajes para captar a través de la coerción psicológica a víctimas en estado de vulnerabilidad.

El objetivo de estas estructuras cuasi- empresariales es sacar ventaja de las personas que buscan soluciones rápidas a diferentes problemas  de índole económica, psicológica o espiritual, para abusar de ellas, esclavizarlas laboralmente, someterlas psicológicamente y estafarlas o defraudarlas económicamente.

En resumen, toda oferta de desarrollo personal y de liderazgo a través de un coaching ontológico suele ser casi siempre una actividad fraudulenta, una pseudociencia coercitiva en donde se ejerce ilícitamente la psicología y la medicina y un espacio donde se utilizan técnicas de persuasión represivas, rallantes con la trata de personas.

Dado el gran volumen de dinero que manejan, pueden darse el lujo de extenderse en las universidades privadas y públicas a través de fuertes aportes económicos tanto al personal jerárquico cómo a algunos profesores.

En general el coaching ontológico es fraudulento, pues si una persona necesita solucionar un problema psicológico debería acudir a un profesional matriculado y no a una “convención  sobre liderazgo y crecimiento personal”, tan publicitado por estas organizaciones de dudoso objetivo.

Precisamente, el coach siempre te ofrece algo que jamás te va a dar, y cuando te das cuenta del fraude ya es demasiado tarde.

En este sentido, las estrategias de estas organizaciones coercitivas están siendo apropiadas por las grandes empresas concentradas para manipular los conflictos laborales, ya que ante los problemas complejos que tienen sus empleados debido a la sobreexplotación, estos grupos los someten psicológicamente para modificar su conciencia de sujetos de derecho hasta reducirlos al estado de esclavitud.

SIN COACHING NO HAY CRECIMIENTO

El caso de Generación Zoe comienza con el coaching ontológico Cositorto, en estos momentos con pedido de captura internacional acusado de estafar a ahorristas que invirtieron en criptomonedas. Generación Zoe se dedicó durante años a captar gente en situación de vulnerabilidad para obligarlas a trabajar gratis vendiendo artículos chinos y perfumes, generalmente durante jornadas extensísimas.

Cositorto tiene bases en Colombia, Perú y otros países con cultos e iglesias evangélicas, en donde se mezcla lo espiritual con lo económico para captar gente que generalmente suele dejar gran parte del patrimonio acumulado durante  toda su vida.

En este caso en particular, se acciona en complicidad con los grandes grupos de poder, medios de comunicación hegemónicos, periodistas reconocidos e influencers que han recibido mucho dinero  para reclutar a las víctimas en forma masiva.  En la Argentina, Viviana Canosa y Mariano Iúdica fueron sus principales voceros.

La organización usaba como camuflaje el culto y las academias de coaching para captar nuevas víctimas.

Cuando la Comisión Nacional de Valores pidió el cese de actividades de Generación Zoe al haber detectado el fraude financiero, ellos continuaron con sus socios mediáticos promocionándose, con las típicas extensiones universitarias del Coaching y en la vía pública entregando volantes con publicidad de las criptomonedas y del “crecimiento personal” para no levantar sospechas.

Cabe aclarar que la influencia de estas asociaciones llega hasta el seno de la Policía Federal, dado que es imposible que Delitos Federales no estuviera al tanto de este tipo de fraude estilo Ponzi. Es así cómo la PROCELAC inicia la investigación a partir de la denuncia de un particular que solicitó que se investigue una presunta estafa y defraudación económica al fisco por parte de la organización «Generación Zoe».

El delito más grave de estas organizaciones no es el económico, ya que de la decepción de una estafa se puede volver. El verdadero crimen de este sistema de atracción es la trata de personas y el blindaje mediático que logran a través de una asociación ilícita entre los grandes grupos mediáticos, periodistas inescrupulosos y jueces atraídos tanto por la acción carismática de sus líderes como por la burda compensación dineraria.

Para finalizar, hagamos un paneo mental del nivel de presidentes que llegaron al poder en los últimos años  utilizando el mecanismo de coaching ontológico y tenderemos la confirmación absoluta del agotamiento moral de una humanidad que camina cada vez más rápido hacia su propia destrucción.

Alejandro Lamaisón

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