EXTORSIÓN E IMPUNIDAD

Alberto Fernández piensa cómo evitar la violencia

¿CÓMO MANTENER LA PAZ SOCIAL EN MEDIO DE UNA PANDEMIA Y LA EXTORSIÓN COMUNICACIONAL.

Entre la estrategia y la acción

Muchas veces nos hemos preguntado ¿Por qué Alberto Fernández no aprieta el acelerador y realiza de una vez por todas los cambios que hay que hacer, como por ejemplo establecer un régimen tributario más progresivo y equitativo o una reforma judicial que no favorezca con sus leyes siempre a los más poderosos?.

El apoyo de la mayoría del pueblo, si quisiera hacerla por decreto, está a la vista.

También nos preguntamos ¿Cómo permite que dos o tres personas influyentes, con sus facultades mentales alteradas y apoyadas por el monopolio informativo convoquen a una movilización masiva con el riesgo de expandir el Covid 19?

El rechazo de la mayoría de los ciudadanos a esta convocatoria también es ineluctable.

La respuesta es simple.

Los argentinos como rehenes

El presidente de la nación está siendo víctima de una de las peores extorsiones que existen en la historia argentina: la vida de muchos ciudadanos a cambio de no modificar el modelo de dependencia económica y de un sistema de distribución de la riqueza regresivo.

Aprovechándose de la pandemia, el medio de comunicación hegemónico y la oposición saben que en un momento de crisis universal pueden arengar a la población al enfrentamiento entre hermanos e incluso encender la llama del tan temido estallido social.

La vocación destituyente de la derecha liberal ha demostrado  a lo largo del siglo XX la capacidad de destrozar sin el más mínimo remordimiento la vida de millones de argentinos para beneficio de unos pocos.

Su historia de violadores de los derechos constitucionales y humanos resulta palpable desde el momento que, aprovechándose de la pandemia se apropiaron del territorio que era distintivo de la clase trabajadora, burlándose de la advertencia de los profesionales de la salud.

La prueba está en que cada paso que el gobierno da para arreglar el endeudamiento más grande que se conoce desde la segunda guerra mundial, la oposición informativa, política y judicial la entorpece con especulaciones mezquinas y demoledoras.

Negociando la vida

La del presidente no es cobardía. Es realizar todos los días el mismo trabajo que tiene un policía especialista en negociación de rehenes. Cualquier paso en falso puede provocar la muerte de centenares de personas en manos de una oposición carente de escrúpulos y de apego por la vida.

Este malabarismo político, si se tiene paciencia y se hace un último esfuerzo por seguir implementando políticas de ayuda estatal para que quienes fueron a protestar el 17 sientan que también “la patria es el otro”, pronto tendrá sus frutos.

Y no sólo por tener la vacuna contra el Covid 19, sino porque habremos reconocido por fin que la muerte de los médicos, enfermeros, ancianos y trabajadores sociales caídos durante la pandemia no fue en vano.

Y quizá también, el brazo de un joven conductor televisivo del canal opositor se sacuda de alegría para festejar que por fin en la Argentina hubo cero casos de contagios y ninguna muerte.

Alejandro Lamaisón

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