El hipersueño o “estado de animación suspendida” constituye una de las investigaciones más sofisticadas y relevantes dentro del campo de la navegación aeroespacial como así también en el de la medicina.

LOS ENSAYOS EN HUMANOS DE INDUCCIÓN AL HIPERSUEÑO AÚN ESTÁN EN SUS PRIMERAS ETAPAS, PERO LOS RESULTADOS SON EXTREMADAMENTE ALENTADORES TANTO PARA LOS VIAJES ESPACIALES COMO PARA LA MEDICINA.

HIPERSUEÑO

CURAR Y EXPLORAR A TRAVÉS DEL HIPERSUEÑO

El hipersueño o “estado de animación suspendida” constituye una de las investigaciones más sofisticadas y relevantes dentro del campo de la navegación aeroespacial como así también en el de la medicina.

En el caso de futuros viajes interestelares de larga duración, el cuerpo humano no sólo podría permanecer en estado de hibernación hasta llegar a destino, sino que también se lo protegería de la radiación cósmica, ya que durante estas fases de letargo, el ritmo al que las células se dividen disminuye y su capacidad para reparar los daños en el ADN aumenta.

En el caso de cirugías a bajas temperaturas, como por ejemplo un ACV, el paciente podría ser sometido a ese estado de “sopor” durante el cual el cerebro enfriado puede sobrevivir con menos abastecimiento de oxígeno. Esto ofrecería a los médicos un tiempo vital para tratar los vasos sanguíneos bloqueados o rotos.

Además, se estima que se podría dar más tiempo a pacientes que necesitan un trasplante, por ejemplo, en una hepatitis grave fulminante, ralentizar algunos tumores o emplearse en ciertos tipos de cirugía muy invasivas.

Hasta el momento los científicos sólo han logrado inducir un estado muy parecido a la hibernación en ratas y ratones, una especie que no hiberna naturalmente, utilizando ultrasonidos dirigidos hacia una zona concreta del cerebro.

También se han utilizado diferentes tipos de moléculas que, de hecho, apaga un pequeño grupo de neuronas. Otros investigadores han usado una combinación entre medicamentos e hipotermia, lo que lleva a los tejidos a reducir el metabolismo.

De este modo, consiguieron que entraran en un estado denominado «torpor», que incluye una reducción del metabolismo y de la temperatura corporal para ahorrar energía. Los científicos explican que, durante el experimento, lanzaron pulsos ultrasónicos a la cabeza de los roedores para inducirles ese estado similar a la hibernación reversible.

Durante este período, los animales desarrollaron modificaciones que se parecen mucho a las que se producen en el Alzheimer, pero cuando despertaron el cerebro volvió a su estado anterior e incluso mejoró su rendimiento. En tal sentido, entender cómo hacen para volver a la normalidad podría esconder alguna clave para hacer frente a esa enfermedad.

Dado que la hibernación es una estrategia muy inteligente utilizada por muchos animales para hacer frente a condiciones ambientales adversas, hay muchas probabilidades de que la misma también fuera en esencia un estado por defecto de nuestra fisiología.

El único problema a resolver sería, en consecuencia, al volver del estado de “torpor”, si se conservan inalterables la personalidad y la capacidad de razonar que nos diferencia de otras especies similares.    

HIPERSUEÑO CON ULTRASONIDO

Denominada «hipotermia inducida por ultrasonido», esta técnica para lograr el hipersueño representa un avance tecnológico significativo en la evocación del letargo artificial.

Este método, pionero en su género, dispara ultrasonidos a una región del cerebro encargada de controlar el metabolismo y la temperatura corporal. Con ello se logra reducir la temperatura media del organismo de los roedores hasta los 3,5 ºC, al tiempo que disminuye su ritmo cardiaco y su consumo de oxígeno.

Aunque es muy probable que los seres humanos puedan hibernar de alguna manera, los mecanismos neurofisiológicos y moleculares subyacentes pueden ser muy diferentes a los de otros animales. Así, por ejemplo, el torpor diario puede inducirse en ratones mediante ayuno agudo, y esto no ocurre en humanos, que sepamos.

«Los hibernadores estacionales inician la preparación para la hibernación muchas semanas antes de que esta se produzca. […] Los humanos somos menos estacionales y, por tanto, los mecanismos y el significado de la hibernación en los humanos pueden ser muy diferentes» estiman los científicos.

RESERVAS SOBRE EL HIPERSUEÑO

Muchos científicos no serían tan optimistas sobre la inducción al hipersueño por dos razones principales:

En primer lugar los ratones son animales muy pequeños en comparación con los humanos, por lo tanto, teniendo en cuenta que la zona preóptica del hipotálamo es una región muy profunda del cerebro humano, sería difícil imaginar que un estímulo extracraneal pudiera ser eficaz en una región tan profunda sin interferir con las regiones cerebrales intermedias.

En segundo lugar, los enfoques farmacológicos, que normalmente interferirían en un área mucho más grande del cerebro o de todo el cuerpo, darían lugar a varios efectos secundarios. Por lo tanto, se necesitan mecanismos alternativos que se dirijan a zonas más específicas para inducir la hibernación.

Una de estas alternativas sería la utilización de un microdispositivo implantable, similar a los electrodos de estimulación cerebral profunda, el cual podría implantarse directamente (no sin efectos secundarios) y sería probablemente efectivo.

Para los científicos, el uso de técnicas genéticas y moleculares serían el futuro de la medicina, al ser capaces de producir moléculas específicas que van a interactuar específicamente con neuronas y funciones específicas.

Alejandro Lamaisón

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