La mayoría de los sectores políticos del oficialismo y líderes sindicales han acordado realizar el próximo 25 de mayo un acto en la Avenida 9 de Julio en el que se espera que Cristina Fernández sea la única oradora, luego que la vicepresidenta dejara abierta una hendija a la ilusión de que se postule como candidata a Presidenta.

NI BIEN CRISTINA ACEPTE SER CANDIDATA A LA PRESIDENCIA, AUTOMÁTICAMENTE SE ACTIVA LA MAQUINARIA DE DESTRUCCIÓN MASIVA COMPUESTA POR EL PODER JUDICIAL, LOS MEDIOS HEGEMÓNICOS, LA OPOSICIÓN LIBERAL-LIBERTARIA Y EL CÍRCULO ROJO.

LA DECISIÓN DE CRISTINA

CRISTINA ENTRE DOS AFECTOS

La mayoría de los sectores políticos del oficialismo y líderes sindicales han acordado realizar el próximo 25 de mayo un acto en la Avenida 9 de Julio en el que se espera que Cristina Fernández sea la única oradora, luego que la vicepresidenta dejara abierta una hendija a la ilusión de que se postule como candidata a Presidenta.

Hasta ahora no deja de ser sólo un deseo, dado que Cristina ha dejado en claro que no va a competir por la presidencia para no ser “marioneta del poder” y porque además pesa sobre su cabeza la condena en segunda instancia y eventualmente de la Corte Suprema también, a seis años de prisión e inhibición perpetua a ejercer cargos públicos.

Todos (tanto oficialismo como oposición) saben casi con certeza que si Cristina decide presentarse como candidata, ningún otro candidato del Frente de Todos tiene chance, por lo que cualquier tipo de interna sólo buscará debilitar algo que se cae de maduro.

Pero lo que no podemos imaginar es la furia que desataría esta decisión en los poderes fácticos y en todos aquellos ámbitos que se sostienen gracias al odio sanguinario que manifiestan y ejercen contra la ex presidenta.

Quizá ese sea el motivo por el cual Cristina, a pesar de que cuenta con el apoyo absoluto de las clases populares, de amplios sectores políticos y del sindicalismo, sabe que una sola declaración de ella abriendo la posibilidad de ser candidata despertaría a la bestia.

Una vez más, la vicepresidenta deberá manejar con extrema cautela la posibilidad de un peligrosísimo choque entre facciones opuestas, en la que en una de ellas germina el huevo de la serpiente y no conoce de escrúpulos.

“El que ahorra sus palabras tiene sabiduría” dice el proverbio, por lo que la prudencia y la inteligencia que ha demostrado a lo largo de su mandato la líder kirchnerista deberán ser ejercidas con extrema sutileza, principalmente para evitar lo que busca una oposición cerril y violenta: un enfrentamiento entre hermanos para asumir el control total de la república.

LACEREN A CRISTINA  

Ni bien Cristina acepte ser candidata a Presidenta, automáticamente se activará la maquinaria de destrucción masiva integrada por las cuatro patas responsables de la “democracia de baja intensidad” que estamos viviendo: el poder judicial, los medios hegemónicos, la oposición fascista liberal- libertaria y el círculo rojo.

Un paso en falso y todo se derrumbaría.

No hace falta ser politólogo para anticipar más temprano que tarde, los inevitables movimientos del poder real al verse arrinconado por la posibilidad del retorno de un gobierno nacional y popular:

Los medios hegemónicos, en su espiral discursiva de odio, volverán a lastimarán a Cristina, a sus hijos y a sus nietos, y si eso no alcanza incitarán al estallido social utilizando la inflación como recurso para enloquecer a la sociedad. 

Entre el TOF N° 2 y la Corte Suprema existe un número suficiente de Jueces alineados con la derecha que comenzarán a trabajar coordinadamente para debilitar a la vicepresidenta y acorralarla como se lo hizo en 2019, esgrimiendo la pena de 6 años de prisión e inhabilitación que pesa sobre ella.

Casi es de manual que se empezará nuevamente a juntar pruebas para que puedan reabrirse los expedientes Hotesur-Los Sauces y el Memorándum con Irán, además de esgrimir nuevamente, como el Ave Fénix, la “causa cuadernos”.

La oposición reforzará su relato fascistoide apelando siempre a la violencia, al uso de las armas para resolver los problemas y al manejo de consignas que pasarán por la economía y el mundo financiero, por el ajuste y el recorte a los más débiles, porque sólo Cristina defiende el gasto social y los subsidios a las tarifas.

Por su parte, el círculo rojo y los sectores financieros intentarán, como ya lo han hecho anteriormente, dar un golpe de mercado y amenazarán con desatar la hiperinflación más grande de la historia, en complicidad con los formadores de precios y aprovechando la escases de divisas producto de una deuda fabricada intencionalmente.

CRISTINA NO ESTÁ SOLA

Podría decirse que la pasión, el amor y la esperanza que genera Cristina en gran parte del pueblo argentino son inversamente proporcionales al odio y la violencia que destilan sus enemigos políticos, mediáticos, judiciales y cipayos.

¿En serio podemos creer que para ella será fácil tomar una decisión en la que estará en juego la paz y el orden político, económico y social de la república, sin contar el riesgo de exponer su propia vida a que un idiota arengado por los medios le pegue un tiro?

¿Qué más se le puede pedir a una mujer que luego de sufrir el acoso inhumano hacia su familia tiene encima la responsabilidad de evitar que un país se hunda en la más profunda crisis de su historia?

¿Cómo podemos  acompañar a una líder revolucionaria que por haber delegado el poder a un moderado permitió que el enemigo crezca exponencialmente hasta acorralarla?

Si todavía nos queda dignidad, ayudemos a nuestra vicepresidenta a tomar la mejor decisión concurriendo todos el 25 de mayo a la Avenida 9 de Julio o en su defecto apoyándola de manera virtual, para que sienta que no está sola en una lucha desigual, pero absolutamente imprescindible.     

Alejandro Lamaisón

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