LA SONRISA DE ZIZEK ES COMO LA DE PERÓN

Las teorías de Zizek se parecen a las de Perón

GRACIAS AL CORONAVIRUS, LA VIEJA FRASE "NI YANQUIS NI MARXISTAS, LA PATRIA PERONISTA" VUELVE A ESTAR DE MODA Y A SER RESIGNIFICADA POR LAS NUEVAS TEORÍAS FILOSÓFICAS.

El año pasado, al comienzo de la epidemia de coronavirus, el filósofo esloveno Slavoj Zizek describió al Covid 19 como una inversión de La guerra de los mundos de H.G. Wells: “Los ‘invasores marcianos’ que explotan de manera implacable la vida en la Tierra y la destruyen somos nosotros mismos, la humanidad; y ahora, después de que todos nuestros mecanismos de primates altamente evolucionados ideados para defendernos hayan fracasado, nos vemos amenazados por la criatura más humilde que Dios, en su sabiduría, ha puesto sobre la Tierra, unos estúpidos virus que se reproducen ciegamente y luego mutan”.

Zizek reconoce que esta enfermedad afecta a la economía por lo que todos los gobiernos del mundo, hasta el más capitalista, han tenido que tomar medidas orientadas a la solidaridad social y a la creación de rentas básicas universales y de salud pública, similares a las que implementó Alberto Fernández con los ATP, IFE, REPRO I y II para ayudar a las empresas, etc.

El filósofo insiste en que hay que aprender a pensar por fuera de las coordenadas del mercado y el beneficio para encontrar otra manera de producir y asignar los recursos necesarios que lleven a un equilibrio entre la fuerza de trabajo y la concentración del capital.

También sostiene que de los alrededores del “coronacapitalismo” surgen nuevas formas de lucha de clases de las que emergerá un nuevo orden político que nos permita evitar la elección entre el resurgimiento económico o salvar vidas, un sistema más contemplativo de las grandes mayorías por sobre el capitalismo salvaje.

Teniendo en cuenta que sus afirmaciones se acercan definitivamente a la base filosófica del justicialismo argentino, Zizek toma abruptamente distancia afirmando que “me atrapó el peronismo, …, pero me parece que la fórmula básica sigue siendo la de un fascismo populista. Un gobierno fuerte y autoritario controla ambos polos –los trabajadores y el capital–, trata de introducir algo de Justicia, pero para mí esto nunca funciona a largo plazo. Causa corrupción, causa inmovilismo. Entonces, el peronismo nunca me sedujo”.

Zizek describe la pandemia como una nueva oportunidad para instalar definitivamente un nuevo sistema social parecido al comunismo, pero defendiendo a su vez el derecho de propiedad, mediante el apoyo estatal al consumo y al desarrollo de las empresas privadas. (N.de A.: Me pregunto, ¿qué diferencia hay con el capitalismo social del peronismo?)

También asegura que el capitalismo global no puede sostenerse porque es “sacrificial”, ya que en vez de consumir el beneficio inmediatamente se tiene que reinvertir la ganancia y la satisfacción completa debe siempre ser pospuesta

Por lo tanto, aplicado a la pandemia, se requiere que sacrifiquemos nuestras vidas para que la economía continúe, como sucede en los países que solapadamente impulsan que los mayores de sesenta y setenta deberían aceptar la muerte para salvar el modo de vida capitalista.

“que se mueran los que se tienen que morir”, opinó Boris Johnson, Donald Trump, Bolsonaro y Mauricio Macri, pues para ellos en el fondo no importa la vida humana, sino el sistema económico.

Zizek dice que la mayor amenaza a la que nos enfrentamos no es tanto el virus, ya que con la vacuna tarde o temprano lo erradicamos, sino la terrible falta de liderazgo y solidaridad a nivel mundial y nacional.

“No podemos derrotar esta pandemia con un mundo dividido», dice Zizek, ya que el virus prospera de esta forma, pero se frustra cuando nos unimos.

Si comparamos el razonamiento de Zizek con las políticas de los gobiernos peronistas, también nuestro presidente dijo en su último discurso que «No me importa el resultado de una elección, me importa que los argentinos no se mueran».

Zizek sonríe y niega ante la mínima insinuación que se le haga respecto a la semejanza de su teoría con “Política y Estrategia”, o “Tercera Posición y Unidad Latinoamericana”, pero su sonrisa esconde la velada admiración por un líder sudamericano que en 1947 supo leer antes que él que las leyes y las políticas económicas están diseñadas para crear y conservar la riqueza de los poderosos en detrimento de las clases populares.

En definitiva, parafraseando a Diego Capusotto en su desopilante personaje “Bombita Rodríguez”, podemos afirmar que la sonrisa de Zizek es como la de Perón.

Sólo que 74 años después.

Alejandro Lamaisón

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