LA FLEXIBILIZACIÓN DE LARRETA

Hace una semana Horacio Rodríguez Larreta se pronunció a favor de la eliminación de la indemnización por despido para ir hacia un sistema de seguros, como utiliza el gremio de la construcción. Esta iniciativa tiene su correlato legislativo en un proyecto de ley que presentó el diputado nacional del PRO Héctor Stefani en la Cámara baja.

MIENTRAS LA FLEXIBILIZACIÓN LABORAL AUMENTA EL DESEMPLEO POR ESTADÍSTICA, LARRETA PROPONE ELIMINAR LAS INDEMNIZACIONES POR DESPIDO

LARRETA RECARGADO

Hace una semana Horacio Rodríguez Larreta se pronunció a favor de la eliminación de la indemnización por despido para ir hacia un sistema de seguros, como utiliza el gremio de la construcción. Esta iniciativa tiene su correlato legislativo en un proyecto de ley que presentó el diputado nacional del PRO Héctor Stefani en la Cámara baja.

Esta amañada manera de contratar trabajadores y que reinstala la idea de flexibilización laboral es practicada por la UOCRA desde hace ya varios años, lo que ha dado por resultado que el sector de la construcción sea el de mayor cantidad de empleo en negro del país.

Le sigue el de las empleadas de casas particulares (ex empleadas domésticas) y el del sector gastronómico.

Si los gremios y el gobierno nacional se proponen impedir que esta reforma se realice, tienen todo el respaldo de la Constitución Nacional.

Precisamente, en el artículo 14 bis queda establecido que las leyes deben proteger a los trabajadores contra el despido arbitrario o sin causa. Dicho artículo figura como dispositivo disuasivo para que las empresas no despidan de manera arbitraria.

EL DESEO DE LARRETA

En tal sentido, supongamos que el deseo de Larreta se cumple y como tantas veces sucede en nuestro país,  se pasa por alto la Constitución y se reforman las leyes laborales por decreto o mayoría parlamentaria.

¿Qué pasó en el país cuando se flexibilizó el trabajo con la reforma laboral y se redujeron las indemnizaciones por despido durante el menemato?

Pues se crearon los llamados contrato basura y se empezó a despedir gente a troche y moche, sin derecho a que pudieran reclamar la indemnización por despido.

En diciembre de 1991, cuando comenzó la segunda etapa de flexibilización laboral (la primera sucedió durante la dictadura cívico- militar), se sancionó una ley denominada paradójicamente “Ley de Empleo”. En ese momento, el nivel de desocupación estaba en el 6 por ciento.

Durante la vigencia de dicha ley se crearon cuatro formas de contratación:

a) reducción de las contribuciones patronales a la mitad.

b) de estas cuatro modalidades, dos no tenían indemnización por despido.

c) las otras dos tenían como indemnización por despido sólo medio sueldo, pero no por año, sino medio sueldo en total.

d) un nuevo ajuste de refuerzo que creó tres nuevas modalidades más sin derecho a indemnización, pero además se permitió fragmentar el aguinaldo, fragmentar las vacaciones, se crearon las AFJP y todo el sistema de riesgo de trabajo.

Como resultado de estas reformas, en diciembre de 1995 la desocupación había crecido del 6 por ciento al 12,02 por ciento.

UN AJUSTE MÁS

En 1998 otra vuelta de tuerca del ministro de economía Herman González continuó atribuyendo la causa del desempleo a las cargas patronales, por lo que profundizó la reducción de las indemnizaciones por despido.

En 2000 se promulga la Ley 14.250 de Reforma laboral, conocida como “ley Banelco” por las acusaciones de corrupción sobre el gobierno y los senadores al momento de votarla, dado que el arrepentido Mario Pontaquarto denunció que se habían pagado coimas para aprobarla. Entre los acusados están De la Rúa, Flamarique, De Santibañes y los ex senadores Alasino, Tell, Costanzo y Branda.

Dicha reforma, que despojaba a la clase trabajadora de todos los derechos logrados durante casi sesenta años de lucha gremial, el único resultado que obtuvo fue un pico de desocupación del 21,5 por ciento.

Lo que Larreta llama eufemísticamente “seguro” de desempleo es una fantasía inventada por la derecha ya que las compañías de seguro no cubren activos voluntarios. Las compañías de seguro cubren contingencias y ninguna aseguradora del mundo vendería una póliza para que un empleador despida gente a discreción, pues se fundiría al instante.

En medio de este proceso, en 2004, con la presidencia de Néstor Kirchner, se decidió reestablecer el régimen de indemnización por despido y la desocupación bajó casi inmediatamente del 21,5 por ciento al 6,6 por ciento.

Como conclusión, queda claro que la propuesta de Larreta de vulnerar las leyes laborales no genera empleo, sino todo lo contrario, ya que cuando se flexibilizó se destruyeron empresas y cuando se protegió a los trabajadores se crearon puestos de trabajo.

¿Por qué?

Porque al empleo no lo crean las leyes laborales, sino la economía.

LA ECONOMÍA ES LA BASE DE TODO

La composición orgánica del capital de una industria no crece flexibilizando el costo laboral o el llamado capital variable.

Podrían reducirse los sueldos al 100 por ciento, eliminar la indemnización por despido e incluso las vacaciones de los empleados, pero a la larga ese empresario sería devorado por la tasa decreciente de ganancias si no se expande en capital y tecnología. Siempre estará el fantasma de la competitividad, que si no se supera, terminara fagocitándolo.

Las empresas, cuando producen, contratan más gente, baja la desocupación y crece el empleo, mientras que cuando se flexibilizan las leyes laborales se destruye el trabajo, se cierran las empresas y se debilita justamente la fuente más importante de riqueza que tiene una Nación: la fuerza de trabajo y la dignidad de sus habitantes.

Alejandro Lamaisón

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