ENTRETELONES DE LAS ELECCIONES LEGISLATIVAS

Muchos analistas opinan que en las próximas elecciones será prácticamente imposible revertir el resultado de las PASO.

SI EL GOBIERNO NO PUEDE CONTROLAR LA INFLACIÓN, MUCHOS ANALISTAS OPINAN QUE SERÁ MUY DIFÍCIL REVERTIR EL RESULTADO DE LAS PASO.

ELECCIONES DIFÍCILES SI LAS HAY

Muchos analistas opinan que en las próximas elecciones será prácticamente imposible revertir el resultado de las PASO.

En primer lugar por el desgaste que se produce cuando todos los cañones mediáticos de la prensa hegemónica disparan diariamente munición gruesa contra el actual gobierno, desde la banalización de sus logros hasta la impunidad de acusar de asesinos a sus integrantes (Cristina y Aníbal Fernández).

En  segundo lugar porque todo, absolutamente todo lo que se haga para mejorar la vida de los argentinos será ignorado al momento de votar ya que, en este momento, lo único que pide el ciudadano común es que paren de aumentar los precios.

Quedó demostrado que gracias a la impecable campaña contra el Covid podrán levantarse al fin la mayoría de las restricciones sanitarias, pero mientras los salarios caminen detrás de la inflación, el pueblo dará preponderancia a su bolsillo antes que a la salud.

El votante sabe con certeza que sin su apoyo el gobierno perdería la mayoría en ambas cámaras y eso podría reavivar el fantasma de la precarización laboral y la pérdida de la indemnización por despido, pero la inflación nubla la razón y votará a cualquiera con tal de mostrar su descontento.

Nada, ni siquiera saber que Cambiemos llevó la deuda pública del 52,6 por ciento del PBI en 2015 al 91 por ciento en 2019 podrá evitar que una gran masa de ciudadanos les dé la espalda al nuevo gobierno si no puede detener el alza de los precios.

En este sentido, la prioridad en el escaso tiempo que resta para revertir el resultado de las PASO es básicamente generar medidas antiinflacionarias con la misma audacia y capacidad de trabajo que se tuvo para combatir la pandemia.

Precisamente, sería utilizar la misma estrategia planificadora que se adoptó para combatir al Covid, sólo que aplicada ahora como una cuestión de Estado en la lucha sin tregua contra el flagelo de la inflación.

PRECIOS Y SALARIOS DEFINEN ELECCIONES

El debate antes de las elecciones sobre las causas de la inflación actual exigen que saquemos del medio al salario como su causa y veamos un poco más quienes son los que están aumentando los precios constantemente y mejorando su situación, como, por ejemplo, los sectores empresarios de la industria alimenticia.

Ni bien se anunció el aumento del salario mínimo para los sectores de menores ingresos las grandes cadenas de supermercados comenzaron a aumentar los precios de manera desmedida.

Como todos sabemos, los aumentos de los alimentos por encima de la inflación pegan más fuerte en las clases más bajas que en los sectores medio dado que sus ingresos son destinados en su totalidad al consumo.

En consecuencia, todo incremento salarial siempre termina agrandando las arcas de los grandes supermercados para que finalmente, sus abultadas ganancias sean remitidas a sus países de origen.

En este sentido, el proceso inflacionario actual requiere tomar medidas urgentes que solo con aumento de salario y políticas de precios cuidados no es posible resolver.

Los conflictos en distintos ámbitos políticos y económicos para poder sortear la crisis encuentran a varios sectores que no parten de igualdad de condiciones y, por ende, hay algunos que no están pudiendo mejorar su situación, sino al contrario.

Es de esperar que de una vez por todas el Estado pierda el temor a la crítica de los poderes concentrados y comience a regular el accionar de las grandes cadenas de supermercados al igual que lo hacen los gobiernos de sus países de origen.

En París, por ejemplo, Carrefour tiene la obligación de abrir sus sucursales fuera de la zona metropolitana para evitar que los pequeños comercios sean devorados por la competencia desigual.

LA INFLACIÓN, EL PRINCIPAL OPOSITOR

Se sabe por experiencia que las causas de la inflación son multicausales, aunque los economistas ortodoxos lo nieguen a toda costa y siempre lo atribuyan exclusivamente al déficit fiscal.

Podría decirse entonces, que en estos momentos la inflación importada es la que estaría predominando, ya que el aumento del precio internacional de los commodities ha disparado el valor de las materias primas que componen la canasta básica de los argentinos.

Los rubros que aumentaron en mayor proporción en los últimos meses son carnes y frutas (81% y 56% respectivamente), en sintonía con la dinámica de los precios internacionales. Mientras tanto, los salarios, a nivel general, sólo lograron recuperar una parte de lo perdido desde 2016.

La inflación amenaza el resultado de las próximas elecciones y pierde sustento la idea de que la causa sea los aumentos de salario de los trabajadores.

Si el gobierno no actúa ya, el resultado de las elecciones es más que previsible.

Alejandro Lamaisón

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