Te gusta exhibir la bandera celeste y blanca en cuanta ocasión se presenta. El día del Veterano y los caídos en Malvinas; en la cancha antes y después del partido; en vísperas del 25 de mayo, en la ventana principal de tu casa.

UNA BANDERA DIFUSA EN SUS COLORES, TAN BORROSA COMO EL SENTIMIENTO PATRIÓTICO DE ALGUNOS ARGENTINOS.

REFLEXIONES DE BANDERA

UNA BANDERA TESTIMONIAL

Te gusta exhibir la bandera celeste y blanca en cuanta ocasión se presenta. El día del Veterano y los caídos en Malvinas; en la cancha antes y después del partido; en vísperas del 25 de mayo, en la ventana principal de tu casa.

Con fervor patriótico te encargás todos los años de repartir escarapelas en tu oficina, asumiendo la impostura de quien siente en su corazón “el ser nacional”.

Quizá en algún momento, en medio de toda esa gimnasia patriótica, te has preguntado cual es el motivo que te llevó a votar un candidato que no sólo expresaba un odio visceral a todo lo nacional y popular, sino que durante su campaña política declaraba constantemente su admiración cipaya hacia Ronald Reagan, Margaret Thatcher y  Winston Churchill.

Una votante de milei festejando el triunfo de LLA con la bandera argentina

Asimismo, aunque previamente al debate presidencial, este ser vendepatria abogó por la autodeterminación de los kelpers en nuestras Islas Malvinas como una manera de ceder inmediatamente la soberanía a Gran Bretaña, redoblaste la apuesta e igual lo elegiste.

A sabiendas de que le ponías el voto a un ser amoral, vacío de argentinidad, dispuesto a entregar todo nuestro patrimonio a las multinacionales ni bien asumiera la presidencia, igual lo preferiste, desafiante, con el orgullo de haber erradicado al peronismo corrupto que se robó un PBI, dos PBI,  todos los PBI que el multimedio hegemónico y el lawfare te hizo creer.

Vos, guapo argentino, que jamás sostuviste un FAL para defender la patria en tiempos en el que en el servicio militar podías llegar a correr la suerte de Carrasco, votaste a una persona que prefirió recibir a Laura Richardson en el mismo momento en que nuestro país conmemoraba el Día del Veterano y de los Caídos en Malvinas.

Milei desborda de felicidad al recibir a la Jefa del Comando Sur de los EEUU, Laura Richardson.

Precisamente, dos días después de esta traición simbólica a la patria, Richardson arribó a Ushuaia donde se reunió con el jefe de la Base Naval Austral para analizar el proyecto de compartir dicha base, mientras que en el mástil de la unidad castrense flameaba junto a la bandera argentina el pabellón de EEUU, frente al Canal de Beagle.

Quizá no logres entender el espantoso paradigma que creaste el día que, al grito de “Viva la Libertad, Carajo” pusiste el voto a quien, durante la campaña política, consideraba nuestra moneda nacional como “excremento” y hoy, con tu ayuda, acaba de poner a la Argentina en la mesa de ofertas y saldos del neocolonialismo norteamericano.

Por ese motivo, cuando coloques la bandera en tu ventana y lleves la escarapela, orgulloso de ser argentino, recordá que gracias a tu voto tenemos hoy un presidente que en su despacho tiene el retrato de Margaret Thatcher y una serie de recuerdos de la ex primer ministra británica. «Ella fue brillante», dice ante su grupo de periodistas acólitos, mientras justifica la visita del canciller británico, David Cameron, a las islas.

¿CUAL ES MI BANDERA?

El próximo 25 de mayo, antes de colocar la bandera en tu ventana, pensá si será la celeste y blanca o la que tiene barras y estrellas, dado que el gobierno cipayo que vos elegiste con tu voto lo hizo de nuevo: Milei ha entregado el control del río Paraná, la ruta portuaria por la que sale el 80 por ciento de nuestra producción nacional al Ejercito de los Estados Unidos para que “custodien” la entrada y salida de los buques nacionales e internacionales.

La nueva administración de la Autoridad General de Puertos S.E. (AGE) conducida por Gastón Benvenuto, firmó ni bien asumió un acta de entendimiento con el gobierno de los Estados Unidos para iniciar un proceso de “colaboración conjunta e intercambio de información y gestión”.

El embajador Marc Stanley, junto al representante del Cuerpo de Ingenieros Adrien McConnell, firman el Acta de Inicio con el interventor de la hidrovía, Gastón Benvenuto.

Aunque nos cueste entender la perversión social o la pulsión de muerte que te llevó a votar a un sujeto que blandiendo una motosierra amenazaba quitarte todos los derechos y vender el país al peor postor, sabemos que en el fondo, vos no sos igual a él.

Podrás compartir, quizá, el odio al peronismo o a las clases populares, compartirás con él pensamientos autoritarios, ultraconservadores, chauvinistas, racistas y homofóbicos, pero a diferencia de él, es muy posibles que aún conserves el sentimiento nacionalista y patriótico que nos une  en el amor hacia nuestra bandera, nuestro país y nuestra gente.

Entendemos que tu enojo y tu cansancio hacia la política y/o los políticos hayan prevalecido al momento de emitir tu voto, pero ahora te pedimos encarecidamente que reflexiones.

Reflexión necesaria y urgente, para el bien de nosotros, para nuestra posteridad y para todos los hombres del mundo que quieran habitar el suelo argentino.

Alejandro Lamaisón

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