SOBERANÍA DEL PARANÁ Y RECOLONIZACIÓN

Para defender la soberanía del río Paraná, la Batalla de Punta Quebracho, ocurrida el 4 de junio de 1846, pocos meses después de la Vuelta de Obligado, es un hito en la historia argentina y marcó el fin del boqueo anglo-francés a los principales puertos de la Confederación Argentina. El combate se desarrolló donde hoy está ubicado Puerto General San Martín.

SE ESTIMA QUE POR LA HIDROVÍA SE FUGAN ENTRE 20.000 Y 30.000 MILLONES DE DÓLARES AL AÑO. ARGENTINA SANGRA POR EL RÍO PARANÁ

LA RECOLONIZACIÓN

Para defender la soberanía del río Paraná, la Batalla de Punta Quebracho, ocurrida el 4 de junio de 1846, pocos meses después de la Vuelta de Obligado, es un hito en la historia argentina y marcó el fin del boqueo anglo-francés a los principales puertos de la Confederación Argentina. El combate se desarrolló donde hoy está ubicado Puerto General San Martín.

Es un hecho que nos debe mover a reflexión que hoy, donde se libró esa heroica batalla, la multinacional Cargill sea la dueña del territorio. Y que, por los puertos del río, ahora en manos de multinacionales, exactamente en la misma zona donde las baterías de Quebracho, Obligado, Tonelero etc. obtuvieron sus victorias, penetren los barcos extranjeros tal como los invasores imperialistas intentaron hacerlo por la fuerza hace 175 años.

Nuestro río Paraná, símbolo de la resistencia y de la lucha por la independencia, la libertad y la unidad nacional se ha transformado, por obra de un extinto ex presidente corrupto y cipayo, en una Hidrovía S.A. por la que se desangra la Argentina desde 1995.

Por esta ruta fluvial navega el crimen organizado de un país que mira hacia otro lado, quizá por el temor que significa cambiar un sistema político re- colonizado por el capitalismo transnacional cuyos artífices saben cómo premiar el silencio de los gobiernos de turno.

Se estima que entre 10 y 15 multinacionales manejan todo el comercio de exportación en una opacidad prácticamente inexpugnable, en donde el control estatal parecería diluirse en el silencio deshonesto de las prebendas individuales y/o corporativas.

El 80 por ciento de la producción nacional sale por esta vía fluvial, tanto la declarada como el remanente del contrabando, de la evasión, el narcotráfico, la trata de personas, el lavado de activos y la fuga de divisas.

EN BÚSQUEDA DE LA SOBERANÍA

El presidente Alberto Fernández dispuso la creación del Consejo Federal de la Hidrovía del río Paraná al momento de tratar la prórroga de la licitación con la empresa Jan de Nul y Emepa, dándole protagonismo a la Unidad de Información Financiera.

Se presentaron 4 documentos técnicos referidos a cuestiones estratégicas y a la apertura del canal Magdalena.

Los 2 temas más importantes para resolver son:

a) El problema de la deuda externa y recuperar en lo posible el dinero fugado ilegalmente al exterior.

b) El corredor litoral que incluye las vías marítimas, fluviales, aéreas y terrestres, por las cuales circula el 70 por ciento de la exportación del sector agroindustrial.

Será tarea difícil ya que el 45 por ciento de la economía mundial es controlada por 150 grupos transnacionales, muchos de los cuales tienen sus terminales en América latina, pero principalmente en Argentina.

El 65 por ciento de la actividad económica nacional está concentrada en un grupo pequeño de empresas multinacionales, mientras que el comercio de alimentos, cereales, aceites y derivados está controlado por 28 empresas extranjeras que manejan el 80 por ciento de la canasta de alimentos y productos de limpieza.

La Unidad de Investigaciones Financieras detectó que además de la salida de dólares a través del contado con liquidación y dólar MEP (cuya sangría representaba un flujo  de 150 millones de dólares diarios del Banco Central), habría que poner la mirada en el comercio exterior de la Hidrovía.

Si bien se reconoció que abría una fuga importante en el out put, la expectativa de ingresos de divisas en el in put estría más alejada de la realidad ya que no corresponde con la cantidad de productos exportados. Y si encima a esto le sumamos la retención de liquidación de divisas a voluntad de los exportadores la disminución de dólares del banco Central terminará siempre en devaluación, desabastecimiento y aumento de precios.

LA INJUSTICIA DE LUCHAR CONTRA LA JUSTICIA 

La UIF puede controlar la entrada y salida de los puertos ribereños del Paraná, pero la concentración de la economía argentina en manos de 20 empresas transnacionales manejará siempre los precios, la cotización de la divisa extranjera y el precio de los alimentos de consumo masivo a gusto y piaccere.

Con este panorama, sin duda, habrá causas penales y la justicia tendrá un rol tan importante como lo tiene el poder ejecutivo y legislativo para combatir uno de los fraudes más importantes en la historia de la soberanía nacional.

Pero con un poder judicial en estado de putrefacción como el nuestro, que trabaja desde hace tiempo para el capitalismo transnacional apoyándolo vilmente en su proyecto de recolonización de América Latina, la batalla será difícil.

Y sin una reforma de la justicia, el vetusto y corrupto poder judicial, históricamente al servicio de las oligarquías dominantes y el imperialismo, seguirá impidiendo a través de sus fallos que la Argentina logre definitivamente la soberanía económica y alimentaria. 

Alejandro Lamaisón

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