Así como la aprobación de la “Ley Banelco” del año 2000 significó lisa y llanamente una traición de los senadores hacia la clase trabajadora argentina, hoy, con el nombre de “Ley Bases y Pacto Fiscal” los diputados vuelven a repetir la felonía con la finalidad de darle al presidente facultades delegadas para desregular la economía, privatizar empresas públicas, llevar adelante una reforma laboral que precariza al trabajo, restituir el impuesto a las ganancias y extranjerizar la tierra.

La traición de algunos legisladores al pueblo y a la patria ya es un hecho consumado. La misma quedó reflejada en la aprobación "en general" de la Ley Bases.

TRAICIÓN EN EL RECINTO

ANATOMÍA DE LA TRAICIÓN

Así como la aprobación de la “Ley Banelco” del año 2000 significó lisa y llanamente una traición de los senadores hacia la clase trabajadora argentina, hoy, con el nombre de “Ley Bases y Pacto Fiscal” los diputados vuelven a repetir la felonía con la finalidad de darle al presidente facultades delegadas para desregular la economía, privatizar empresas públicas, llevar adelante una reforma laboral que precariza al trabajo, restituir el impuesto a las ganancias y extranjerizar la tierra.

Estamos convencidos de que esta ignominiosa ley pretende llevarnos a un pasado de sumisión y dependencia pre industrial, mediante la entrega de los recursos, los bienes y la riqueza nacional, resultado del esfuerzo común de todos los argentinos.

El cercenamiento de derechos históricamente consagrados en beneficio de los grupos económicos concentrados, los cuales cederían nuestra soberanía a cambio de sus privilegios de clase a manos de potencias extranjeras, significará el fin de los derechos laborales y la pérdida definitiva de nuestra soberanía nacional.

Cuando hablamos de traición nos estamos refiriendo específicamente a los 142 votos afirmativos de La Libertad Avanza, el PRO, la amplia mayoría de la UCR (30 de 34) y del bloque Hacemos de Pichetto (inclusive Stolbizer), Innovación Federal, los 3 tucumanos ex Unión por la Patria, y Garrido de Santa Cruz (el otro santacruceño optó por ausentarse).

NO HAY PROYECTO SIN TRAICIÓN

La traición de los diputados para con el pueblo que los votó se refleja en el apoyo, acordado previamente, de los artículos relacionados con la Modificación en el régimen de empleabilidad para trabajadores estatales y Reforma laboral, para abaratar los despidos a través del “fondo de cese laboral”, el cual prevé bajar las indemnizaciones.

Entre otras modificaciones, dicho articulado pretende eliminar la moratoria jubilatoria, por lo que nueve de cada diez mujeres no podrán jubilarse. Sólo podrán cobrar una pensión (la PUAM) que es más baja que la mínima.

Además, suben la carga tributaria para los monotributistas mientras se reduce el impuesto a los bienes personales.

El empleo público y la estabilidad laboral se verán afectadas irremediablemente, ya que flexibiliza los despidos en planta permanente, de tal manera que se pueda despedir a los empleados con licencia por enfermedad, accidente, matrimonio o embarazo.

Asimismo, ataca el derecho a huelga a través del descuento del salario, endurece sanciones, intima a jubilarse y relocaliza sin consentimiento al trabajador.

En tal sentido, también legaliza el despido discriminatorio mediante el despido sin causa justificada, como por ejemplo género o ideología.

TRAICIÓN A LA PATRIA

Para quienes hemos presenciado el esfuerzo del progresismo para recuperar algunas de las empresas privatizadas por la segunda ola neoliberal encarnada en el menemato, re privatizar Aerolíneas Argentinas, Energía Argentina, Televisión Argentina, Intercargo, AySA., Correo Argentino, Belgrano Cargas, SOFSE, Corredores viales y Nucleoelétrica argentina significa una verdadera traición a la patria.

Por otra parte, introducir una reforma fiscal pro empresarios en la cual se reduce el impuesto a los bienes personales implica que Rocca, Perez Companc, Bulgheroni y Costantini pagarían mucho menos, mientras que, para compensar esa baja se repone ganancias, alcanzando a dos millones de trabajadores. Regresión total.

Asimismo, se habilita a los nuevos concesionarios de energía para exportar de manera ilimitada y a equiparar las tarifas al precio de exportación, de manera tal que será muchísimo más cara y limitada para los argentinos.  

Para la CTA y la UTEP, “a pocos días de una de las movilizaciones más grandes de la historia argentina en defensa de la educación pública, los mismos diputados que se negaron a tratar el aumento del presupuesto universitario, el Fondo de Incentivo Docente y la movilidad jubilatoria se aprestan a darle un cheque en blanco a un gobierno decidido a seguir ajustando a los sectores populares para cumplir con el mandato de las grandes corporaciones empresarias”.

A ellos les cabrá el sayo de Alfonso el sabio: “Los que dejan al rey errar a sabiendas, merecen pena como traidores.»

Alejandro Lamaisón

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